Un cultura de transporte que constituirá la integración pueblo a pueblo de Norte a Sur y de Sur a Norte
Autores de: Punta Alta – Bahía Blanca – Detroit – Buenos Aires City – Santiago de Chile – Tijuana – Petoskey – México City – Sicklerville – September 2024



Motivo
Quienes redactamos y compartimos esta iniciativa, somos profesionales y divulgadores de transporte, logística y movilidad de América del Norte, América Central y América del Sur, y nos motiva el interés de que nuestro Continente, desde Tierra del Fuego hasta Alaska, logre avanzar en su desarrollo económico territorial, y entendemos que el intermodalismo es la cultura de transporte que podrá constituirse en columna vertebral económico comercial de ese objetivo.
Intermodal de América del Norte es una historia exitosa que hay que conocer, contar y comprender. Intermodal para todo el continente será la historia que construiremos juntos.
Llamamiento
Queremos llamar a los empresarios, consumidores, profesionales, docentes, trabajadores, funcionarios, periodistas y al público en general, desde el Cabo de Hornos y hasta la Isla de Attu, para comprometerse en lograr el desarrollo e integración que necesitamos para todas las comunidades y para todo el Continente mediante la implementación del intermodalismo camión – tren – barco de pueblo a pueblo, estado a estado, provincia a provincia, país a país.
Teniendo en vista siempre a su propio bienestar y engrandecimiento y rentabilidad de sus negocio, oficios y territorios económicos, ya que generará más valor en cada eslabón, especialmente al cliente de la carga, al pasajero y al conjunto.
Fundamento
La evolución hacia la Economía de Transporte Intermodal se inicia con la forma de hacer las cosas. Es la filosofía del juego la que lleva hacia el aumento de la productividad, la rentabilidad y de la reducción de la huella de carbono.
El aumento de esta rentabilidad debe considerar una estrategia frugal. El objetivo es crear valor, incrementar nuestra responsabilidad cómo empresas hacía el medio ambiente y la capacidad de las empresas de lograrlo desde el intermodalismo, esto es utilizar de manera eficiente nuestra infraestructura existente, la ferroviaría, la de autotransporte , la marítima y aérea.
Intermodal no es resultado de lo técnico, sino que lo técnico es resultado de la cultura intermodal.
Conocemos el éxito de la alianza entre el camión y el ferrocarril que consolidó la expansión del comercio dentro de América del Norte desde los años ‘90, y que ya había probado sus virtudes desde 1980 en Estados Unidos de América.
Sabemos que allí mismo hay que dar también un paso más, subiendo esa Economía de Transporte Intermodal (ETI) a la marina mercante de cada país, complementando con el contenedor de 53 pies que aprovecha al máximo al camión y, en conjunto, colabora con la reducción de la huella de carbono, el aumento de la rentabilidad de las empresas y, especialmente, en la expansión de la oferta logística al comercio de las materias manufacturadas, al e-commerce y al consumo masivo.
La integración intermodal de la cadena de transporte de bienes produce en forma simple e inmediata una fuerte reducción de la huella de carbono.
Es decir, la mejora logística con aumento de rentabilidad de las empresas por incremento en la productividad de cada eslabón, genera secundariamente una fuerte reducción de huella que beneficia a la Sociedad y al cargador al aumentar su competitividad en el mercado.
Esa reducción de huella directa por el intermodalismo sobre la carga contenerizada y la carga general, también impacta en la reducción de huella por “Scope 3” a la carga de graneles (agronegocios, minería, etc.).
Más en: Linkedin
