UN HITO EN LAS ESTELAS DE LA HISTORIA: INGRESO DE LAS 54 PIONERAS NAVALES A LA ESCUELA NAVAL DE VENEZUELA… EVOCACIÓN CON EL ORGULLO PATRIO…
Ya distantes las estampas del recuerdo, es el revivir los momentos al enfrentar los retos hacia lo desconocido, teniendo sólo como faros orientadores tras las brumas de las incertidumbres, las convicciones y fe en las ilusiones y sueños forjados en nuestra adolescencia: a 46 años de cuando el destino nos citó y atendimos su llamado.
El 19 de agosto de 1979 marcó un hito trascendental en la historia naval, militar y social de Venezuela: el ingreso a la Escuela Naval de Venezuela de las primeras 54 mujeres como cadetes aspirantes, cada una con niveles altos de integridad en su vida personal y profesional. Este acontecimiento rompió paradigmas y abrió las puertas a la igualdad de género dentro de una de las instituciones militares más tradicionales del país, constituyéndonos en artífices femeninos de la historia naval de Venezuela y en Sur América.
Por primera vez, la Escuela Naval de Venezuela, fundada el 21 de abril de 1811, instituto de formación de oficiales más antiguo de América, símbolo del profesionalismo naval venezolano, recibió a un grupo de mujeres decididas a servir a nuestra patria, bajo los mismos estándares de excelencia y disciplina que compartíamos con nuestros 145 compañeros varones, forjando en nosotras el valor y la voluntad para vencer vicisitudes que a lo largo de nuestra carrera se nos presentaron.
Las 54 pioneras navales no solo enfrentamos los retos propios de la formación militar-naval, sino también los desafíos culturales y sociales que implicaban irrumpir en un ámbito históricamente reservado para los hombres en aquellos tiempos. Nuestro ingreso, representó un avance significativo en la lucha por los derechos y la igualdad de oportunidades para las mujeres venezolanas, demostrando que la vocación de servicio, el liderazgo y la capacidad no tienen género, lo que permitió que algunas de nosotras ostentáramos mayores jerarquías que los varones.
A lo largo de arduas singladuras, ya graduadas doce como oficiales el 5 de julio de 1983, nos destacamos en diversas áreas de la Armada de Venezuela, tanto en flota como en infantería de marina, convirtiéndonos en ejemplos a seguir para las generaciones futuras. Hoy, 46 años después, la presencia femenina en la Armada es una realidad consolidada, y todo comenzó gracias al valor y la determinación de nosotras las 54 pioneras navales que, el 19 de agosto de 1979, contribuimos al “golpe de timón” que introdujo reorientación del rumbo de la Escuela Naval de Venezuela en su noble misión de aportar valores y progresos institucionales que quedarán testimoniados para siempre en las páginas de la historia naval contemporánea del país.
Hoy, también queremos enviar un mensaje de agradecimiento a las oficiales asimiladas que nos recibieron en la Escuela y que junto a oficiales de comando conformaron el grupo de nuestros formadores, de manera especial, a nuestra comandante la TN (a) Zoraida Rodríguez Marcano y TF (a) Mirna Santaella Yegre, y a la TF (a) Ana Luisa Morejón Gómez incorporada unos meses después, de quienes conservamos buenos recuerdos
También, es propicia la ocasión para remitir un saludo a las oficiales herederas de un sueño forjado por nosotras, para que continúen abriendo caminos, inspirando a nuevas generaciones, y demostrando que el mar también es territorio de mujeres fuertes, dignas y capaces, y que su ejemplo navega en cada ola, en cada horizonte y hacia todos los vientos de la rosa náutica.
Copyrigth. Capitán de Corbeta: Betty Judith Ramírez Chaparro.
Promoción Bicentenario del Natalicio del Libertador (1983)






