Por: Dr Carlos Basualto

La importancia de poder comprender estos conceptos es fundamental para trabajar de manera consciente en cada uno de ellos día a día, ya que bien es sabido que, el Terrorismo y sus diferentes formas no descansan, al contrario están en una constante evolución sin treguas.
Tal y como sabemos, la palabra terror es una de las más antiguas de nuestro vocabulario, tiene alrededor de 2.000 años y era utilizada por una las primeras civilizaciones del planeta, los Romanos. Terror, tiene sus raíces del francés antiguo “Terreur” y en el latín “Terrorem”, por otra parte, en la RAE aparece por primera vez en el año 1739 y su significados son: Pánico, Espanto, Horror, Miedo, Pavor, Aterramiento. Por lo tanto, “Terror” vendría a ser un sentimiento de miedo o angustia ante un riesgo o daño real o imaginario.
A lo largo de nuestra historia, el terror se ha considerado inherente a la guerra. Escritores como Hugo Grocio en su Obra acerca del Derecho de la Paz y de la Guerra “De Jure Belli ac Pacis” han escrito que “las guerras requieren emplear la fuerza y el terror”.
El Derecho Internacional Humanitario, se ha destacado siempre por limitar el empleo de medidas de terror contra la población civil en tiempos de guerra, pero como sabemos no siempre ha sido respetado, lamentablemente. Por otra parte, El Convenio de Ginebra relativo a la protección debida de las personas civiles en tiempos de guerra, en su Artículo 33 señala: “Están prohibidos los castigos colectivos, así como toda medida de intimidación o de terrorismo”. Ahora bien, en su Artículo 51 señala: Quedan prohibidos los actos o amenazas de violencia cuya finalidad sea aterrorizar a la población civil.
Para Naciones Unidas, a través de una de sus Resoluciones de la AGNU define el Acto Terrorista como: “El Destinado a causar la muerte o lesiones corporales graves a un civil o a cualquier otra persona que no participe activamente en las hostilidades en una situación de conflicto armado”, siempre que el propósito de dicho acto, por su naturaleza o contexto, sea intimidar a una población, u obligar a un gobierno o a una organización internacional a realizar un acto o a abstenerse de hacerlo”.
La amenaza de una Guerra NBQ-R (Nuclear, Biológica, Química y Radiológica) y el Terrorismo en el contexto marítimo representan una amenaza bastante compleja y de altas consecuencias para la Seguridad Nacional y Global. Lamentablemente, el entorno marítimo con su vasta extensión, facilidad de movimiento fronterizo y debido a la importancia crítica de la infraestructura marítima para el comercio y la seguridad, representa vulnerabilidades con características únicas que los diferentes actores terroristas pueden aprovechar para llevar a cabo sus actividades ilícitas desde la perspectiva de ataques NBQ-R.
Dentro de las Amenazas y Vulnerabilidades en el Contexto Marítimo podemos encontrar:
- Ataques Combinados.
- Ataques a Infraestructuras Críticas Marítimas.
- Amenaza Nuclear.
- Guerra Biológica y Contaminación de Recursos Hídricos.
- Uso de Dispositivos Radiológicos de Dispersión.
Finalmente, la amenaza de una Guerra NBQ-R y el Terrorismo en el contexto marítimo debe ser una preocupación seria enfocada en las Medidas de Prevención y Respuesta enfocada en los siguientes aspectos:
- Capacitación y Equipamiento de Fuerzas de Seguridad Marítima.
- Conciencia y Preparación ante Emergencias.
- Cumplimiento del Marco Legal Nacional e Internacional.
- Cooperación Internacional.
- Detección de Materiales NBQ-R.
- Fortalecimiento de la Cooperación Internacional.
- Implementación y Fortalecimiento de la Seguridad Marítima.
- Inteligencia y Vigilancia.
- Jurisdicción y Cooperación Internacional.
- Respuestas a Incidentes con NBQ-R.
- Implementación de Planes de Contingencias y Ejercicios.
Visita: Instituto Chileno Marítimo
